Las jerarquías son ineficientes en la era digital

Sencillo, el conocimiento ya no está acumulado en la parte alta del organigrama. Y por lo tanto la información ya no circula de arriba hacia abajo sino que circula libremente a través de todos los niveles. Siempre existirá un desequilibrio en la parte alta por las relaciones contractuales de accionistas con unos pocos gestores, administradores legales de las operaciones. Tiene sentido.

Pero como dice David Weinberger “The smartest person in the room is the room”. Así que para qué bloquear la innovación y adaptabilidad de la compañía pretendiendo que la persona mejor pagada es la que más sabe.

Los organigramas clásicos han sido motores de éxito en la era industrial. Pero cuando un organigrama se convierte en un fin y no un medio, el modelo se rompe.