“Todo lo que pueda ser sabido, va a ser sabido”

La frase la pronunció el presidente de Weber Shandwick, la afamada empresa de comunicación, allá por el 2002 en el Círculo Ecuestre de Barcelona. Se me quedó grabada.

Hace menos tiempo en SXSW en una charla entre Jack Welch y Gary Vaynerchuck al hilo del hackeo a Sony, GV dijo que había que asumir en las empresas que iban a ser hackeadas tarde o temprano y que por lo tanto había que aceptar que las intimidades corporativas serían públicas.

Y bueno, pensando en sites como Glassdoor donde los empleados comparten lo que piensan de sus jefes (por ejemplo) con el mundo, pues veo que la profecía del 2002 se va cumpliendo.

Y que las empresas que piensen que la transparencia es opcional, pues se confunden. O nos confundimos porque a todos nos cuesta.

Aviso: Los “millenials” ya no aceptan otra cosa